Durante la semana del 11 al 14 de mayo de 2026, una delegación de la Cáritas del país nórdico visitó territorios venezolanos para evaluar el impacto de las acciones conjuntas y estrechar lazos directamente con las comunidades más vulnerables.
CARACAS. – En un esfuerzo continuo por salvaguardar la vida de los sectores más vulnerables y combatir la desnutrición, representantes de Cáritas Noruega, aliados de Cáritas Venezuela, culminaron una agenda de reconocimiento técnico y acompañamiento institucional en territorio venezolano, enfocado en verificar los avances del proyecto “Respuesta Humanitaria de Emergencia en Venezuela”. Esta iniciativa conjunta sostiene en parte, la operación del Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (SAMÁN), un programa diseñado para mitigar los índices de desnutrición infantil y proteger a mujeres embarazadas o lactantes en contextos de alta vulnerabilidad.

Cáritas Noruega se destaca globalmente por su firme compromiso en la lucha contra el hambre y la malnutrición, promoviendo respuestas de emergencia rápidas y eficaces en estrecha colaboración con la sociedad civil local. En Venezuela, esta alianza estratégica ha sido fundamental para sostener operaciones críticas de asistencia alimentaria, salud y protección en regiones que más lo necesitan.
Durante estas intensas jornadas de trabajo, los equipos técnicos de ambas organizaciones recorrieron algunas diócesis y parroquias del territorio nacional donde el proyecto cobra vida, abarcando las localidades de Carabobo (Valencia), Aragua (Maracay – Las Tejerías) y Caracas.

Reconocer el terreno: el valor de la acción directa
La experiencia compartida durante estos días entre las Cáritas hermanas representó un hito de trascendencia institucional. Para la delegación internacional, poder presenciar las dinámicas complejas del contexto, y reconocer las acciones directas en terreno ratifica la transparencia, pertinencia y el alto impacto de la ayuda desplegada. Asimismo, para el equipo local y los voluntarios en los Estados, compartir el espacio con sus pares noruegos inyecta una profunda dosis de esperanza y respaldo fraterno a su vocación de servicio.

El diálogo cara a cara con las madres, el control nutricional de los niños integrados al programa SAMÁN y la escucha atenta de los líderes comunitarios demuestran que la respuesta humanitaria solo es verdaderamente transformadora cuando se arraiga en las necesidades reales de cada localidad.
Una alianza inspirada en transformar vidas
Fiel a los pilares que Cáritas Noruega promueve activamente en su misión internacional —centrados en alcanzar el «Hambre Cero», brindar respuestas de emergencia oportunas y empoderar a las comunidades para construir vidas mejores—, esta visita reafirmó el valor de la cooperación internacional con fuerte enfoque local. Ambas organizaciones coincidieron en que el fortalecimiento del tejido social comunitario es clave para mitigar las crisis alimentarias y los efectos adversos de las emergencias socioeconómicas.
El cierre de esta semana de encuentros deja una hoja de ruta consolidada, aprendizajes compartidos y la renovación mutua del compromiso de seguir salvando vidas, demostrando que la solidaridad no tiene fronteras y que la unión de las Cáritas hermanas es esperanza para miles de hogares en Venezuela.

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Comunicaciones Cáritas Venezuela





