


Cáritas de Venezuela presentó su primer boletín oficial de respuesta a la emergencia provocada por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte del país el pasado 24 de junio de 2026. El documento titulado bajo el lema de campaña «Tras el temblor, el amor», ofrece un balance detallado de la acción humanitaria desplegada entre el 25 de junio y el 6 de julio de 2026, y rinde cuentas de una operación que ha combinado la entrega de ayuda con un riguroso sistema de trazabilidad.

Desde las primeras horas de la tragedia, la organización activó su red diocesana y parroquial para asistir a las comunidades más afectadas, entre ellas La Guaira, el Distrito Capital y varias regiones del centro y occidente del país. «Cada cifra representa a familias acompañadas, hogares asistidos y esperanza que llega», señala el boletín, que enmarca los resultados dentro del compromiso permanente de Cáritas con la transparencia.

De acuerdo con el informe, Cáritas de Venezuela recibió 14.700 toneladas de ayuda humanitaria, de las cuales 9.000 toneladas —el 61 % del total— ya fueron distribuidas, mientras que 5.700 toneladas permanecen en stock, listas para las siguientes fases de la operación. Del total distribuido, el agua representó la mayor proporción, con 4.031 toneladas, seguida de 3.247 toneladas de alimentos.
En el plano de la asistencia directa, la organización armó y entregó 8.000 kits de ayuda: 5.000 de alimentos, 3.000 de higiene y 1.000 destinados a los equipos de rescate. Con ello, 8.000 familias recibieron un kit completo, lo que equivale a una cobertura estimada de entre 32.000 y 40.000 personas, además de cerca de 730.000 raciones familiares de alimento contabilizadas en total.

El boletín detalla igualmente la respuesta en el área de salud, con 73.356 unidades de insumos médicos y medicinas despachadas a lo largo de cuatro jornadas y a través de 26 puntos de entrega en la Gran Caracas y La Guaira; el 61,3 % fue destinado directamente a hospitales y centros de salud.
El documento subraya el papel del voluntariado como «el corazón de esta respuesta»: un promedio de 3.360 voluntarios ha trabajado en la operación, con jornadas de 7,5 horas, lo que representa 2.100 horas diarias de servicio, con un promedio de 280 personas por día. A este esfuerzo se sumó el respaldo de la red global de Cáritas —con la presencia de CRS, Cáritas Española, Cáritas Alemania, Cáritas LAC y Cáritas Puerto Rico—, cuyos especialistas trabajan junto a los equipos locales en áreas como agua y saneamiento, gestión de riesgos, nutrición y albergue.

El informe también documenta la entrega de equipos de conectividad y rescate —entre ellos 27 kits Starlink y 878 herramientas—, y dedica un apartado al acompañamiento pastoral de la Iglesia venezolana, encabezado por la Conferencia Episcopal Venezolana y presente en el terreno en las zonas más golpeadas.
Cáritas de Venezuela enfatiza que cada movimiento de ayuda cuenta con respaldo documental: notas de entrega numeradas y firmadas, así como registro de traslados. La organización reiteró su llamado a canalizar las donaciones únicamente a través de sus vías oficiales, disponibles en caritasvenezuela.org/donaciones, y a desconfiar de cuentas no verificadas.
Finalmente, el boletín advierte que los recursos movilizados cubren la fase inicial de la emergencia y que las etapas de recuperación y reconstrucción exigirán sostener la solidaridad en el tiempo.
El primer boletín «Tras el temblor, el amor — Respuesta de Cáritas de Venezuela» está disponible para su consulta y descarga en formato digital. En él se encuentran el detalle completo de las cifras, los desgloses por área de acción, el mapa de despliegue nacional y los testimonios gráficos de la operación.