Redacción de MigraSegura Venezuela | Caracas, mayo de 2026 Cada año, decenas de miles de venezolanos emprenden el camino hacia el exterior en busca de…
En el marco del compromiso por una movilidad humana informada,digna y regular, a través de MigraSegura compartimos detalles sobre laactualización de los costos del documento…
Mons. José Luis Azuaje: “La tierra puede temblar, pero la promesa de que el amor es más fuerte que el miedo permanece intacta”
En un ambiente de profunda fe y en estrecha comunión con la Jornada Nacional de Oración convocada por la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), el Presidente de Cáritas Venezuela y Arzobispo de Maracaibo, Mons. José Luis Azuaje, presidió este domingo 28 de junio una emotiva celebración eucarística desde la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.
Durante su homilía, envió un mensaje de consuelo, fortaleza y esperanza a las miles de familias que sufren los devastadores estragos de los dos terremotos consecutivos que sacudieron al país el pasado miércoles 24 de junio. De acuerdo al balance oficial ofrecido por las autoridades este 30 de junio, la tragedia ha dejado un registro doloroso de 1.943 personas fallecidas, 10.571 heridos, 15.866 familias damnificadas y 28.380 personas en situación de damnificadas recibiendo atención en hospitales y campamentos.
Ante esta realidad, Mons. Azuaje exaltó la inmensa respuesta solidaria del pueblo venezolano y detalló el despliegue operativo que la red Cáritas mantiene en las zonas afectadas a través de Cáritas Venezuela.
Mons. Azuaje enfatizó que la Iglesia se ha hecho presente de forma inmediata a través de sus estructuras parroquiales, diocesanas y nacionales. Para garantizar que las donaciones e insumos esenciales se gestionen con eficiencia logística, se ha adoptado un protocolo de emergencia.
“Cáritas está presente operativamente asumiendo una metodología 24×24. Esto significa 24 horas de recolección y 24 horas de entrega, para que así las donaciones lleguen ordenadamente a sus destinos y con un cronograma que ayude a que estas donaciones y ayudas lleguen realmente al destino”, explicó el Arzobispo.
Campaña de acompañamiento psicológico
Haciendo eco de las reuniones virtuales que ha sostenido el episcopado venezolano, Monseñor advirtió que las secuelas del sismo van mucho más allá de la pérdida de infraestructuras materiales, tocando la salud mental de la población debido al trauma y la constante incertidumbre. Por ello, adelantó las líneas de acción para la reconstrucción a mediano plazo:
“Los obispos ya estamos evaluando qué vamos a tener que hacer una campaña, ya no tanto monetaria, sino también psicológica, porque miles de hermanos nuestros han quedado gravemente afectados emocionalmente por causa del terremoto”.
Una fe resistente frente a la catástrofe
Al reflexionar sobre el Evangelio de San Mateo, Mons. Azuaje contextualizó el pasaje bíblico con la realidad del país, señalando que llevar la Cruz en Venezuela hoy tiene rostros concretos de dolor, pero también de una admirable resiliencia.
“Creer no significa que el dolor desaparezca mágicamente, sino tener la certeza de que la última palabra no la tiene el caos, ni el sismo, ni la precariedad, la última palabra la tiene la vida y la esperanza. Esto no es un optimismo ingenuo, es una resistencia activa: la decisión de levantarse y reconstruir sobre la roca firme de la fe aunque el suelo haya fallado”, aseveró.
El Presidente de Cáritas concluyó recordando que el «vaso de agua» del que habla el Evangelio se materializa hoy en cada voluntario que remueve escombros, en cada vecino que comparte lo poco que tiene y en los centros de acopio activados en templos como la Basílica de Maracaibo.
«La tierra puede temblar, pero la promesa de que el amor es más fuerte que el miedo permanece intacta en cada mano que ayuda», finalizó.