Una esperanza para seguir

Han pasado semanas y sigo sin poder dormir. Intento cerrar los ojos por las noches, pero el miedo no me deja. Cada Crujido de la casa me congela. Tengo pánico de que la tierra vuelva a sacudirse.

Estábamos en la cocina preparando la cena. Mi esposo Renier, mi hijo de 8 años quien es autista y no habla y yo. De repente, todo comenzó a temblar violentamente, escuchamos un estruendo terrible y vimos cómo parte del edificio vecino se venía abajo.

Intentamos correr hacia la única salida, pero no podíamos mantener el equilibrio. caímos al suelo. Y lo único que pudímos hacer fue cubrir el cuerpo de nuestro hijo con nuestros cuerpos y rezar con el alma, en ese instante solo pensaba: Dios mío voy a morir… Quien va a cuidar de mi hijo si el me necesita. Él propósito es seguir adelante. Incluso tras la tormenta, mantenemos la fe que debemos seguir viviendo nuestras vidas y tender la mano para ayudar a los demás.

Donis Roque
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sobre el doble terremoto.
Interacción