Nos unimos con profunda fe a la Iglesia universal para conmemorar el 45 aniversario del martirio de San Óscar Arnulfo Romero, Pastor y Profeta de América Latina, y con alegría renovada, reafirmamos su patronazgo sobre nuestra Pastoral.
Un 24 de marzo de 1980, la voz valiente y profética de Monseñor Romero fue silenciada por la violencia, mientras ofrecía el Santo Sacrificio de la Eucaristía. Su entrega hasta el martirio no fue un acto aislado, sino la culminación de una vida consagrada al servicio de los más pobres y oprimidos, una vida que resonaba con el Evangelio de la justicia, la paz y el amor preferencial por los que sufren.

San Romero de América, nuestro Santo Patrono, encarnó las virtudes cristianas de manera ejemplar:
- Su fe inquebrantable lo sostuvo en momentos de profunda oscuridad y persecución, permitiéndole discernir la voluntad de Dios en medio del clamor de su pueblo.
- Su caridad ardiente lo impulsó a denunciar las injusticias, a defender los derechos humanos y a consolar a los afligidos, sin temor a las consecuencias.
- Su humildad lo mantuvo cercano a la gente sencilla, compartiendo sus alegrías y sus penas, y reconociendo en ellos el rostro sufriente de Cristo.
- Su valentía profética lo llevó a alzar su voz contra la opresión y la violencia, convirtiéndose en la conciencia viva de una nación herida.
Estas virtudes de San Romero son una fuente constante de inspiración para la acción pastoral de Cáritas Venezuela. Su ejemplo nos impulsa a:
- Fortalecer nuestra fe como fundamento de nuestro servicio, buscando siempre la guía del Espíritu Santo.
- Ejercer la caridad con creatividad y compromiso, llegando a los más vulnerables con acciones concretas que alivien su dolor y promuevan su dignidad.
- Cultivar la humildad en nuestro trabajo, reconociendo nuestras limitaciones y trabajando en comunión con las comunidades y otras organizaciones.
- Alzar nuestra voz profética en defensa de la justicia, la paz y los derechos humanos, denunciando toda forma de opresión y trabajando por una sociedad más fraterna y solidaria.

La memoria de San Romero no es solo un recuerdo del pasado, sino una presencia viva que nos interpela y nos anima a seguir sus pasos. Su entrega nos recuerda que el Evangelio nos llama a comprometernos con la realidad que nos rodea, a ser instrumentos de la misericordia de Dios y a construir un Reino de justicia y paz aquí en la tierra.
En este 45 aniversario de su martirio, renovamos nuestro compromiso como Cáritas Venezuela de seguir el ejemplo de San Óscar Arnulfo Romero, nuestro Santo Patrono. Que su intercesión nos fortalezca en nuestra misión de servir a los más necesitados, llevando la esperanza del Evangelio a cada rincón de nuestra Venezuela.